la evolucion del paciente digital
Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin

La evolución del Paciente Digital

Hoy comentamos cual ha sido la evolución del Paciente Digital con respecto a las nuevas plataformas y la telemedicina y sus causas.

El paciente digital es un usuario que cruza los límites de la medicina clásica y usa distintos dispositivos y formas de tecnología que le permiten conocer mejor su estado de salud, estar al día de sus diagnósticos, prestar atención a sus dolencias e indicadores y tener información sobre sus tratamientos de forma automatizada.

Asimismo, el paciente digital es también alguien que usa las nuevas tecnologías para comunicarse con el personal sanitario, creando de este modo una relación horizontal y bidireccional entre médico y paciente y tomando un papel más proactivo y empoderado en su uso de la medicina.

El crecimiento y desarrollo de las nuevas tecnologías ha permitido que el concepto ‘paciente’ lleve incorporado, casi de forma automática, el adjetivo ‘digital’. Pero ¿qué significa exactamente esta construcción tan novedosa? ¿Cómo se manifiesta en la práctica?

Motivos de la Evolución del Paciente Digital

1. Receta Electrónica

El uso de la receta electrónica lleva gestándose en España desde el año 2003, pero fue en el 2015 cuando empezó a extenderse a todos los sistemas de salud autonómicos. En el año 2017 se amplió su uso también en las mutualidades, tanto para los adscritos a entidades de seguros.

Esta herramienta le otorga al personal sanitario la posibilidad de emitir recetas a través de medios digitales que se pueden dispensar en cualquier farmacia sin necesidad de presentar la receta en papel. El hecho de que su regulación esté unificada a nivel nacional permite que cualquier receta pueda ser tomada en cuenta desde cualquier farmacia de España, bastando con que el usuario presente su tarjeta sanitaria individual para ello.

2. Inteligencia artificial y medicina preventiva

Gracias a los avances tecnológicos y al uso cada vez más extendido de los smartphones y otros wearables, una buena parte de la población ya dispone de un dispositivo electrónico capacitado para llevar a cabo infinidad de funciones que poco se conocen entre las masas -incluido también el personal sanitario-.

Estos aparatos son capaces, por ejemplo, de evaluar indicadores de salud como la presión arterial, la frecuencia cardíaca o la oxigenación en sangre, y transmitir, a su vez, esta información a los médicos para de forma telemática que puedan realizar con ella un seguimiento constante y personalizado.

Una comunicación ininterrumpida entre médico y paciente permite que se pueda llevar a cabo un diagnóstico más preciso y de forma más temprana. Además, también es posible observar la evolución del paciente y otorgarle un papel más proactivo en su tratamiento, así como contar con un margen de maniobra más amplio y preciso ante cualquier cambio que pueda producirse sobre su estado de salud, que será detectado al instante.

Como decíamos, estos beneficios no se reducen únicamente a la información que obtiene el profesional de la salud, sino que también afectan positivamente sobre la información, entendimiento y participación que queda en manos del paciente.

La posibilidad de realizar teleconsultas a través del móvil, tableta o PC para resolver las dudas que le puedan surgir -o de hacer uso de la mensajería asincrónica en los casos en que no pueda ser atendido de forma instantánea- le permitirán conocer mejor su caso, sus síntomas y su evolución, así como la implicación activa que puede tener sobre estos.

El paciente digital puede hacer uso, también, de un sistema de alertas que le avise cuando llegue el momento de tomar una medicación, llevar a cabo algún ejercicio o completar algún cuestionario de seguimiento.

Aplicaciones actuales de la Inteligencia Artificial

Como decíamos, la Inteligencia Artificial (IA/AI) es un elemento clave en la evolución de la telemedicina y, en consecuencia, el paciente digital cada vez la tiene más integrada en su día a día.

Así, en la era del Internet de las cosas (IoT o Internet of Things), una amplia gama de dispositivos médicos y equipos puede conectarse a un servidor o a la nube.

De este modo, los wearables integrados son capaces de monitorizar en tiempo real los signos vitales de los pacientes y transmitir estos datos a la nube para que tanto el personal sanitario como los propios pacientes puedan llevar a cabo una evaluación de los mismos de forma fácil y continua.

Este grado de monitorización puede ayudar a pacientes con condiciones crónicas a gestionar los datos que conciernen a su propia salud. Más allá de esto, también es posible reducir el número de visitas presenciales al centro médico y permite discernir entre cuándo es necesario acudir a urgencias y cuándo esta asistencia no es imprescindible.

A su vez, esto otorga al personal de emergencias la posibilidad de responder inmediatamente en aquellos casos cuya naturaleza así lo exija, concretamente en casos de ataques al corazón o de otro tipo de accidentes cardiovasculares. Haciendo uso de novedosos dispositivos de telemedicina para transmitir EEG, EKG y otras lecturas mientras se desplazan al lugar de la emergencia, estos especialistas tienen la posibilidad de aconsejar tratamientos inmediatos mientras el personal hospitalario puede acondicionar y proveer las instalaciones para la inminente llegada del paciente.

Esta combinación de elementos de IA, empleada de forma sinérgica y eficiente, se traduce en un sistema sanitario cada vez más capacitado para salvar vidas.

La evolución del Paciente Digital con el software adecuado

La evolución del paciente digital exige que las clínicas y proveedores de salud también lo hagan de su mano. Así, es necesario que estos implementen un programa de gestión de pacientes que esté centrado en las necesidades del mismo y que disponga de las herramientas necesarias para atenderlas.

Una plataforma de telemedicina actualizada debería permitir la gestión holística e integral de la clínica e integrar funcionalidades que van desde de lo más burocrático (la contabilidad en la gestión de pacientes o la elaboración de presupuestos) hasta los elementos más prácticos, como el seguimiento de los tratamientos de forma humana e individualizada, pero automatizada, pasando por la posibilidad de acceder a las historias clínicas desde cualquier dispositivo o la emisión de recetas electrónicas; sin dejar de lado la vertiente económica, como la oportunidad de realizar campañas de marketing digital que permitan llegar a más y más personas.

Por ello, puedes contar con Docline, el software de Telemedicina capaz de aportarte todas estas herramientas para que tu clínica funcione de la forma más eficiente.

¿LISTO PARA EMPEZAR?

Descubre nuestra plataforma y todas sus ventajas.